Mercado Pago avanza hacia su licencia bancaria y ya tendría resuelto cómo llamará a su propuesta para empresas. El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) le concedió el registro de la marca Mercado Pago Biz, y la solicitud deja ver hacia dónde apuntaría la compañía cuando opere como banco, algo que, de acuerdo con ese medio, ocurriría antes de fin de año.
La meta, siempre según esa publicación, sería convertirse en la entidad más grande del país, con 25 millones de cuentas.
¿Nombre del banco o de la banca empresa?
En el sector hay dos lecturas: que “Biz” sea el nombre elegido para la entidad (se habría descartado “Mercado Banco”) o que designe únicamente su división para empresas. Desde la compañía, en cambio, relativizaron el movimiento: lo describieron como un registro defensivo habitual para proteger su identidad corporativa y aclararon que no piensan cambiar su marca.
Más allá del nombre, el texto del trámite sugiere que Mercado Pago no se enfocará solo en usuarios individuales, sino también en el segmento corporativo, el mismo terreno que explora Brubank entre los bancos digitales.
Los sueldos, la puerta de entrada
El gran atractivo sería la cuenta sueldo: en lugar de salir a buscar clientes, el banco los recibiría cada mes de manera automática. La solicitud incluye el pago de nómina y la transferencia electrónica de salarios.
Diego Kupferberg, especialista en desarrollo de emprendimientos digitales, imagina empresas que paguen sueldos desde la misma cuenta donde cobran, con dispersión masiva y conciliación automática, y sin costo de mantenimiento. Para el consultor fintech y docente del ITBA Francisco Chaves del Valle, una pyme que ya cobra con Mercado Pago podría sumar liquidación masiva de sueldos, pago de honorarios a colaboradores independientes, adelantos salariales y beneficios para empleados. Eso le permitiría disputar a los bancos los convenios de nómina con un argumento distinto: unir el negocio del empleador con las finanzas del trabajador.
Gastón Lavorato, CEO de Trustars, coincide en que el modelo permitiría captar a la vez a empresas y trabajadores, apoyado en la simplicidad y la experiencia digital.
Cuentas corrientes, echeqs y créditos
El plan también incluiría productos hoy reservados a la banca tradicional. Kupferberg recordó que el cheque sigue siendo una de las principales herramientas de crédito entre pymes, y planteó tres ideas: abrir cuentas corrientes en minutos, descontar echeqs con un scoring basado en los cobros reales y dar descubiertos calculados sobre la facturación diaria. La diferencia con un banco clásico, resumió, es que este evalúa el balance del año anterior, mientras que Mercado Pago podría mirar lo que la empresa vendió ayer.
Chaves del Valle habló de un descubierto “dinámico”, con un límite que se ajusta a ventas, estacionalidad y comportamiento de pagos. Lavorato sumó adelantos de ventas, créditos para inventario y financiamiento de proveedores.

Leasing: financiar, recuperar y revender
Otra pata sería el leasing, muy usado por empresas y cuentapropistas, sobre todo para vehículos: en agosto este segmento movió 800 millones de dólares. Kupferberg calculó que el mercado abarca unos 180.000 CUIT y 1,7 millones de autos, y destacó que el relanzamiento de FLASH le daría a la compañía un canal para revender las unidades que regresan al terminar los contratos. Así, la empresa financia, recupera y vuelve a vender, lo que mejora el cálculo del valor residual y permite cuotas más competitivas.
Chaves del Valle sumó el equipamiento comercial: un comercio que necesite una máquina de 15 millones de pesos podría recibir una oferta con cuotas atadas a sus ingresos. Y como banco, apuntó Kupferberg, Mercado Pago podría fondearse con depósitos, lo que abarataría el crédito a las pymes.
Para Lavorato, la clave no es copiar el modelo bancario tradicional, sino construir servicios financieros alrededor de la operación diaria de cada empresa.
Inversiones y transferencias internacionales
El paquete incluiría además inversiones, un terreno que la banca digital explora en el segmento minorista con Ualá y Cocos, pero donde casi no hay oferta para empresas. Chaves del Valle ejemplificó con un comercio que procesa 30 millones de pesos por mes: podría administrar su liquidez desde la plataforma, que identificaría cuánto necesita para proveedores, impuestos y sueldos y le propondría opciones para invertir el excedente. Kupferberg mencionó la tesorería pyme, las cauciones y los fondos de liquidez inmediata, además de una versión empresarial de los “Cofrinhos” que ya existen en Brasil, equivalentes a las Reservas.
También asoma la posibilidad de operar transferencias internacionales con una red corresponsal propia. Según Chaves del Valle, dependerá de la regulación, pero Mercado Pago parte con ventaja porque ya participa en ecosistemas comerciales de Argentina, Brasil, México y Chile, entre otros. Kupferberg lo bajó a un caso concreto: una pyme argentina que vende en Chile o México y cobra directamente en su cuenta local.
El negocio corporativo ofrece tickets más altos, menos competencia fintech y menor riesgo crediticio: 3,6% de mora en empresas contra casi el 13% en personas.
El desafío, advirtió Kupferberg, es cultural: muchas pymes todavía quieren ir a una sucursal y tratar con un oficial de cuenta. Lavorato agregó que la compañía puede ofrecer servicios por API integrados a los sistemas de gestión, y concluyó que Biz deberá encontrar un modelo híbrido, con ejecutivos comerciales, atención personalizada o presencia física, aunque sea a través de aliados.
Con información de iProUP.
